SERVICIO 2009 Movimiento Misionero Mundial - Monterķa, Colombia

GLORIA DE SER MISIONERO                              Septiembre/2009

 

Ninguna empresa en el mundo confronta tantos obstáculos como la Obra de Dios; pero también es cierto que ninguna otra empresa en el mundo obtiene más triunfos y victorias con resultados eternos que la Obra de Dios.

Ninguna tarea en la Obra de Dios es más obstaculizada, combatida, perseguida, menos reconocida y menos recompensada que la Obra Misionera en los campos extranjeros. Desde que una persona dice que tiene llamamiento para ir a un país extranjero, empieza a ser mal entendido, mal querido, obstaculizado, combatido y perseguido.

Cuando sale al campo misionero, abandonando su hogar, su ambiente, sus amistades, se encuentra solo, olvidado, enfrentándose a los más duros trabajos, sin estímulo oportuno, sin los medios adecuados, sin los fondos necesarios. Tiene que pasar semanas sin comer, sin los compañeros de siempre, fatigado por la indiferencia, acosado por la nostalgia, herido por la ingratitud. Cuando regresa a su país, donde cree encontrar un poco de aliento y comprensión, ya allí es como un extranjero, ha sido relegado, se mira con sospecha y desconfianza, se le trata con desconsideración y hasta se considera una amenaza…

Si nada hace, le falta acción.

Si algo hace, se extremó en la acción.

Si nada dice, le falta expresión.

Si algo dice, no tiene razón.

Si regresa joven, perdió la visión.

Si regresa maduro, no tiene ocasión.

Si regresa anciano, para el paredón.

Todas estas cosas que para el superficial, el aprovechado y el ambicioso son desventajas que desprecia y rehuye; para el verdadero misionero son precisamente sus glorias, sus riquezas, su caudal. Glorias, riqueza y caudal que no cambia por las posiciones ni las jerarquías de los que menosprecian y hostiga. 

El verdadero misionero no podrá ser otra cosa. Su vida y actividades giran en torno a ese llamamiento y a esa pasión. El verdadero misionero todo puede soportarlo, menos el que quieran desviarlo de su vocación divina. El verdadero misionero está dispuesto a las grades renunciaciones, menos a renunciar a su llamamiento. El verdadero misionero sabe que Dios le ha llamado, y su llamamiento y ministerio está por encima de hombres y cosas. El verdadero misionero vive su misión; y la misma es “impuesta necesidad”  la cual no puede regir ni abandonar. El verdadero misionero comprende que la tarea suprema de la iglesia es la evangelización del mundo, y hacia ese fin ha dedicado y rendido su vida.  El verdadero misionero no antepone ningún otro interés o relación al supremo interés de la salvación de las almas y a la indispensable relación con su maestro, a quien ama, sirve y obedece.

Por estas firmes convicciones y poderosas razones es que el verdadero misionero no puede ocultar ni callar, tiene que sufrir, pero esas son sus glorias, pues el discípulo  no es mayor que su señor. Como a su señor, también le juzgan y le visten con ropas de la crítica malsana.  Le escupen con las palabras del agravio. Le hacen cargar su cruz del descrédito. Le sepultan en la tumba del menosprecio y el olvido.

Pero así como su Maestro resucitó al tercer día, el verdadero misionero resucita todos los días, porque todos los días le juzgan, le crucifican, le sepultan, cumpliéndose así real y diariamente las palabras de aquel otro gran misionero, el apóstol Pablo, quien escribió: “Estando atribulados en todo, más no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; abatidos, mas no pereceremos. Llevando siempre por todas partes la muerte de Jesús en el cuerpo, para que también la vida de Jesús sea manifestada en nuestra carne mortal. De manera que la muerte obra en nosotros, en vosotros la vida”.

Cuando Alejandro el Grande preguntó al sabio griego Diógenes: “¿Qué quieres de mí?”, éste respondió: “Yo nada, que no me quites el sol”. El apóstol Pablo, dijo: “Las cosas que para mí eran ganancia, las he reputado pérdidas, por amor de Cristo… y lo tengo todo por basura, para ganar a Cristo”.

Por eso, el verdadero misionero que sigue las huellas de su Maestro, tiene que expresar:

Poco importan las riquezas

Nada importan posiciones

Ni me inquietan ilusiones

De prestigio y de grandeza.

Si hay halagos no me afectan

Ni me alteran las calumnias

En el crisol de la alcurnia

Arde todo lo que viertan.

A todo he renunciado

Con todo os podéis quedar

Es mejor con Cristo estar

Aunque sea crucificado.

Yo me quedo con las glorias

De la cruz del Nazareno

Lo demás me es ajeno

Y lo tengo por escoria.

¿Obispo, rey o galeno?

¿Tener gloria terrenal?

¡Yo prefiero la eternal!

Gloria de ser Misionero!

LA ORACION: NECESIDAD DE INTERCESORES        Agosto/2009


Por: Luis M. Ortiz

En Deuteronomio 9:18-19, leemos: “Y me postré delante de Jehová como antes, cuarenta días y cuarenta noches; no comí pan ni bebí agua, a causa de todo vuestro pecado que habíais cometido haciendo el mal ante los ojos de Jehová para enojarlo. Porque temí a causa del furor y de la ira con que Jehová estaba enojado contra vosotros para destruiros”.

Aquí vemos a este gran hombre de Dios, Moisés, tan sobrecargado y preocupado por causa del pecado de su pueblo y por el inminente peligro y castigo que sobre ellos se cernía, que él lanzó al aire todas sus cuestiones personales, su comodidad, su salud, su vida, y cayó postrado interponiéndose ante la amenazante justicia divina por cuarenta días, hasta que prevaleció.

Amados, reverentemente, podemos decir, que el Dios infinito y todopoderoso, jamás cruzará para castigar,  ni pasará por encima de un hombre postrado en humillación, ruego, súplica, e intercesión, a favor del pueblo. Esa es la oración que detiene el brazo de Dios para castigar, y que mueve el brazo de Dios para salvar.

En el tiempo de Moisés, el pueblo rechazó a Dios, y se hizo un becerro de oro para adorar. También hoy día la inmensa mayoría de la humanidad ha rechazado a Dios para hacerse “becerros de oro”. Dice Pablo: “…Habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos… y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles… y la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres…pues los que practican tales cosas son dignos de muerte… por lo cual eres inexcusable… y por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios, el cual pagará a cada uno conforme a sus obras: vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad, pero ira y enojo a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia; tribulación y angustia sobre todo ser humano que hace lo malo”

Todo el pueblo de Dios, aunque diseminado por toda la tierra, y frecuentando distintas iglesias, puede y debe ser uno en el Espíritu, uno en la fe, y uno en el Amor. Como un gran ejército unido en oración intercediendo por la condición mundial. Unido clamando por misericordia para detener el brazo de la ira de Dios, y mover el brazo del amor de Dios.

En los tiempos del gran profeta Elías, una prolongada sequía azotaba el país, y este gran varón de Dios se decidió a orar para que enviara lluvia sobre la tierra. El profeta Elías le dijo al rey Acab: “Sube, come y bebe… y Acab subió a comer y a beber… pero Elías subió a la cumbre del (monte) Carmelo, y postrándose en tierra, puso el rostro sobre las rodillas”.

El rey Acab subió a comer y a beber, y comió y bebió como rey, pero el verdadero rey de la situación fue aquel gran hombre de Dios, Elías, que con su oración, ayuno e intercesión, postrado con su rostro en tierra, movió el brazo de Dios para que abriera las ventanas del cielo y enviara lluvia en abundancia sobre la tierra.

Hoy día también hay los que de nombre son reyes, tienen grandes títulos eclesiásticos, poderosos, presidentes, ministros, obispos, presbíteros, supervisores, superintendentes, pastores… que comen y beben como reyes, pero que los que verdaderamente mueven el brazo de Dios para detener el mal y para promover el bien y la obra misionera, son aquellos que agonizan sobre sus rodillas en oración e intercesión. Estos son los verdaderos reyes en la presencia de Dios, estos son los verdaderos grandes, estos son los que tienen un lugar de honor ante los ojos de Dios.

Amados, es tiempo de buscar a Dios, es tiempo de orar.

 

EL CUIDADO DE DIOS  Por Luis M. Ortiz   JUNIO DE 2009

Las agobiantes condiciones en que hoy día vive la humanidad, a causa de muchos factores, como problemas matrimoniales, problemas familiares, soledad, enfermedades, inflación, desempleo, robos, asaltos, crímenes, violencia, drogas, etc., requieren un toque divino.

El cristiano, en medio de las mayores adversidades, puede echar toda su ansiedad sobre el Señor, pues Él tiene cuidado de nosotros. Con confianza, seguridad y paz, puede decir: “Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal; me ocultará en lo reservado de su morada; sobre una roca me pondrá en alto” (Salmos 27:5).

Dios tiene un inmenso universo que cuidar. Se dice que nuestro sistema solar, que es como una pequeña islita en el vasto universo, tiene seis billones de millas de diámetro; que nuestra galaxia, llamada la Vía Láctea, y a la cual pertenece nuestro sistema solar, contiene alrededor de 400 billones de estrellas, las cuales son soles, cada sol o estrella, con su familia de planetas; que la estrella más cercana está a 26 trillones de millas de distancia. Se estima que hay seis billones de galaxias como la Vía Láctea; esto equivaldría a decir que en el vasto Universo hay 40 mil millones de millones de millones de estrellas y soles. ¡Extraordinario!

Desde el Antiguo Testamento, el salmista David sabía por experiencia propia del cuidado divino, y oraba: “Guárdame como la niña de tus ojos” (Sal. 17:8). Y Dios por boca del profeta Zacarías, dijo: “Porque el que os toca, toca la niña de sus ojos” (Zac. 2:8).

Amados, en la infinita capacidad, poder, amor, cuidado de Dios para nosotros, nada en nosotros pasa desapercibido para Él. El salmista dijo: “Jehová es mi pastor, nada me faltará” (Sal. 23:1). Y el apóstol Pablo afirmó: “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús” (Fil. 4:19). Y:

Para cada caída, puede haber levantamiento

Para el pecado, también hay perdón

Cuando surge un Caín, también hay un Abel

Para cada diluvio, Dios provee un arca

Para cada tempestad hay un arco iris

Cuando hay un rebelde Nimrod, también hay un obediente Abraham

Para cada cristiano hay liberación

Para cada Faraón hay un Moisés

Para cada Mar Rojo, hay un camino abierto

Para cada desierto hay un oasis

Para la sed y el hambre hay provisión divina

En las tinieblas de mentira, más alumbra la verdad

Para cada Río Jordán, hay un intrépido Josué

Para cada Jericó hay una marcha de victoria

Cuando surgen madianitas, Dios levanta un Gedeón

Para cada descarriado Acab, Dios cuenta con un fogoso Elías

Para los taimados filisteos, siempre hay un valeroso Sansón

Para cada mañoso Amán siempre hay un vertical Mardoqueo

En cada horno de fuego llega un visitante celestial

En cada foso de leones, hay una mano que cierra las bocas

Para cada Herodes adúltero, hay un Bautista que denuncia

Para cada Judas que vende, hay un Juan que ama

Para cada traidor, hay muchos fieles

Para cada obrero falso, hay muchos obreros sinceros

Por cada espina punzante, hay una flor fragante

Para cada terrón duro, hay una gota de agua

Para cada dolor, hay alivio

Para cada enfermedad, hay sanidad

Para cada lágrima, hay consuelo

Por cada demonio, muchos ángeles

Para cada cruz, hay una corona

Por todas las tumbas ocupadas, hay una tumba vacía

Cuan agradecidos debemos estar del cuidado y la fidelidad de Dios hacia nosotros! El salmista, lleno de gratitud a Dios exclamó: “Bendice, alma mía, a Jehová, y bendiga todo mi ser tu santo nombre. Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios” (Sal. 103:1-2).

Vivimos en un mundo convulsionado en lo político, en lo social, en lo ideológico, en lo industrial, en lo armamentista, en lo moral, en lo religioso, en todos los aspectos; pero Dios cuida de los suyos. Y ya cuando el azote del anticristo, de la gran tribulación y de los juicios de Dios sobre este mundo vayan a iniciarse, Dios ha prometido librar a los suyos de tales desastres y cataclismos, diciendo: “Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra” (Ap. 3:10).

 

 

CONQUISTAS DEL CRISTO MORIBUNDO/ ABRIL 2009 Por: Luis M. Ortiz


Mucho se ha predicado y se ha escuchado en estos días sobre “Las Siete Palabras” de nuestro Señor Jesucristo mientras estaba en la Cruz del Calvario. La oratoria de estos días casi siempre presenta a un Cristo famélico, impotente, víctima, para provocar sentimentalismos superficiales y producir golpes de pecho en la misma gente que vive todo el año olvidados de Cristo y de su sacrificio en la Cruz.

El hecho mismo de Cristo estar en la Cruz era ya una gran victoria, pues se cumplía el plan divino trazado “desde antes de la fundación del mundo”, para Dios garantizar al hombre caído, perdido y corrompido, su eterna salvación por medio de un pacto de Sangre. Nuestro Señor Jesucristo era consciente de esto. Naturalmente, sus sufrimientos eran reales y eran dobles: sufrimientos físicos y sufrimientos espirituales llevando la horrenda carga de los pecados de toda la raza humana durante todas las generaciones. Allí en la cruz el Señor estaba en pleno campo de batalla enfrentándose a todos los poderes infernales, y cada palabra de Cristo en la cruz estaba una victoria sobre los poderes del mal. Nuestro Señor convierte el patíbulo de la cruz en el trono sobre el cual da órdenes en medio de la batalla.

Cuando todos esperaban maldiciones para los verdugos, –como era la costumbre- los labios inmaculados de Jesús se abrieron para expresar una oración de intercesión y de perdón a favor de sus enemigos, y dijo: “Padre, perdónalos, que no saben lo que hacen”. Era la victoria del amor y del perdón sobre el odio y el pecado porque el perdón es un éxito. ¡Conquistas del Cristo Moribundo!

Uno de los ladrones que estaban a su lado clamó al Señor y le rogó: “Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino”. En respuesta a este clamor, Jesús dijo: “De cierto te digo, que hoy estarás conmigo en el Paraíso”. Esta fue una promesa para el que pudo entender que aquél, aunque crucificado, era Rey, tenía un Reino, y que establecería ese Reino. Donde se quebró la fe de Pedro, nació la de aquel Ladrón. ¡Conquistas del Cristo Moribundo!

La madre, María, le había acompañado a la cruz. Aunque sus sufrimientos físicos y su lucha espiritual por redimir la humanidad eran espantosos, sin embargo, no se olvidó de los suyos; halló tiempo para atender a los suyos. A la madre le dijo: “Mujer, he aquí tu hijo”. A Juan le dijo: “Hijo, he aquí tu madre”. Fue una doble encomienda que el Capitán de nuestra salvación expedía en plana batalla. ¡Conquistas del Cristo Moribundo!

Todo el peso de nuestros pecados desde Adán hasta el último mortal gravitaba sobre Cristo. Los poderes del infierno y de las tinieblas se desbocaban sobre el Calvario. Ante esta escena tan horrible el sol negó su luz y se hicieron tinieblas; pero peor que las tinieblas infernales que se agolpaban en el Calvario, y peor que las tinieblas físicas producidas por la falta de luz del sol, el Señor percibió profunda e intensamente la falta de luz de los ojos del Padre quien tuvo que apartar su mirada de escena tan horrenda. Fue entonces que nuestro Señor exclamó: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” Ésta fue una proclama del cielo, a la tierra, al infierno, al espacio, al tiempo y a la eternidad, que Él estaba solo, llevando la carga de nuestros pecados. Nadie podía ayudarle, nadie le ayudó. No hay co-redentores, ni co-redentoras. Sólo Él es nuestro Redentor. Y lo que parece una queja… son las ¡Conquistas del Cristo Moribundo!

Jesús seguía en el fragor de la lucha. Dijo: “Tengo Sed”. Sintió sed física, pero también Su espíritu experimentó la sed que experimentó la sed que experimenta el alma en el tormento, como el rico que en el tormento pedía que Dios mitigara su sed. Él allí padeció la intensidad del infierno y tuvo sed, para que nosotros no tengamos que padecer esa sed eterna en el infierno. ¡Conquistas del Cristo Moribundo!

La burla aumentaba en torno al Maestro y ya festejaban su final derrota… se oye de nuevo la voz en el concierto que atruena el espacio y asusta al infierno: “Consumado es”. Es un grito de victoria. Terminada está la Redención. Nada hay que añadir, nada hay que quitar. Está completo. Es una obra perfecta. ¡Conquistas del Cristo Moribundo!

Ahora el Señor inclina su cabeza, y como si le diera permiso a la muerte para que tuviera su parte hasta la mañana de la Resurrección, ora nuevamente al padre, y dice: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”. ¡Conquistas del Cristo Moribundo!

 

EL ALFARERO CELESTIAL / MARZO 2009  Por: Luis M. Ortiz

EL ALFARERO CELESTIAL Y TRES VASIJAS ESPECIALES

 

En Jeremías 18:1-6, leemos: “Palabra de Jehová que vino a Jeremías, diciendo: “Palabra de Jehová que vino a Jeremías, diciendo: 
Levántate y vete a casa del alfarero, y allí te haré oír mis palabras. 
Y descendí a casa del alfarero, y he aquí que él trabajaba sobre la rueda. 
Y la vasija de barro que él hacía se echó a perder en su mano; y volvió y la hizo otra vasija, según le pareció mejor hacerla. 
Entonces vino a mí palabra de Jehová, diciendo: ¿No podré yo hacer de vosotros como este alfarero, oh casa de Israel? dice Jehová. He aquí que como el barro en la mano del alfarero, así sois vosotros en mi mano, oh casa de Israel”

 

Antes de considerar este pasaje, notemos el lugar tan prominente que ocupa la Palabra de Dios en el mismo. Fue por palabra de Dios que Jeremías fue a casa del alfarero. Una vez en el taller del alfarero recibió el mensaje de la palabra de Dios, mensaje que luego comunicó al pueblo.

 

Jeremías es enviado a la casa, o al taller del alfarero, no a predicar un sermón, sino a recibir uno de parte de Dios, a través del Alfarero en su taller, para que luego lo predicara al pueblo. Y Jeremías obedece.

 

Aquí hay un mensaje especial para el pueblo de Israel en aquel tiempo, y en nuestro tiempo, pero en esta ocasión queremos ocuparnos del Alfarero celestial y tres vasijas especiales. El Alfarero Celestial es Dios. El taller del Alfarero es esta Tierra, la cual vino a ser como su taller, pues el Alfarero Celestial trabajó con barro, y “formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente” (Gén 2:7). Ésta es la primera vasija.

 

LA PRIMERA VASIJA 

Jeremías notó en el taller del alfarero que la primera vasija “se echó a perder”. Es interesante notar que no fue por error de parte del alfarero, sino en la naturaleza del mismo barro. Y esta primera vasija de barro, que hizo el Alfarero Celestial, o sea, el primer Adán, se echó a perder. Desobedeciendo a Dios, pecó contra Él y se alejó de Dios. Pecó contra su espíritu, y éste murió, pues quedó separado de Dios. Pecó contra su alma, y ésta se corrompió en vicios y pecados. Pecó contra su cuerpo y éste enfermó hasta volver al polvo. Pecó contra su posteridad, pues “el pecado entró al mundo por un hombre, y por el pecado, la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres… por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios” (Ro. 7:12; 3:23).

 

Pero el profeta, también ve que el alfarero “hizo otra vasija, según le pareció mejor hacerla”. Esto es, esta segunda vasija, el alfarero la hizo mucho mejor. De igual modo,”cuando vino el cumplimiento del tiempo”, el Alfarero Celestial volvió a bregar con el barro de la naturaleza humana, y “la virgen concibió, y dio a la luz un hijo, y llamó su nombre Emmanuel (Is. 7:14), y envió a su Hijo, nacido de mujer” (Gá. 4:4).

 LA SEGUNDA VASIJA

Este es el postrer Adán, o sea, la segunda vasija, la cual ciertamente quedó perfecta, maravillosamente perfecta. ¡Él es Admirable! “Y aquél Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad” (Jn 1:14). “Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad” (Col. 2:9). “E indiscutiblemente grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne, justificando en el Espíritu, visto de los ángeles, predicando a los gentiles, creído en el mundo, recibido arriba en gloria” (1 Ti:3:16). “Nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca” (Is. 53:9). “No conoció pecado” (2 Cor.5:21). “Santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos” (He.7:26).

 

Y así como el enemigo atacó y logró echar a perder la primera vasija, el primer Adán, aún con mayor fuerza atacó y trató de dañar y echar a perder esta segunda vasija, el postrer Adán, nuestro Señor Jesucristo, por medio de la muerte prematura, la tentación, la persecución, el insulto, la acusación falsa; y cuando creyó que con la muerte le destruía, fue crucificado, y allá en la cruz, “despojó a los principados y a las potestades (a Satanás y su poderío) , los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz”. (Col. 2:15).

 

La segunda vasija, nuestro señor Jesucristo, triunfo cabalmente y decreto el eterno confinamiento del enemigo en el lago de fuego y azufre. Pero en el pasaje del profeta jeremías hay una vasija: Dios dice: “¿No pondré yo hacer de vosotros como este alfarero…?  He aquí que como el barro en al mano de alfarero, así sois vosotros en mi mano “. La primera vasija Adán  es básicamente barro con el soplo del espíritu de Dios, o sea la naturaleza humana con el aliento de  vida de Dios. La segunda vasija, el póster de Adán, Cristo, es básicamente la Divinidad concebida en el barro por la obra del espíritu santo, o sea, la plenitud de la Divinidad, habitando corporalmente en la naturaleza humana (Col. 2:9)

 

LA TERCERA VASIJA

La tercera vasija que Dios hace es básicamente la presencia de la naturaleza Divina en el barro, que le apóstol Pedro le llama “participación de la naturaleza divina”. En la naturaleza humana se produce por un acto de engendro de Dios (Jn. 1:13), y el resultado es un nuevo nacimiento, “nacido del espíritu de Dios” (Jn. 3:1-8), “nacido de Dios” (1 Jn. 5:1),”renacido por la palabra de Dios” (1 P. 1:23), y “hecho hijo de Dios” (Jn. 1:12; 1 Jn. 3:1-2) y recibe la vida eterna (Jn. 3:16) por el cual “nueva criatura (o nueva creación), las cosas viejas pasaron, y he aquí todas son hechas nuevas” (2 Co. 5:17). 

 

Esta “participación de la naturaleza divina” en la naturaleza human, o sea, esta regeneración, esta transformación, este nuevo nacimiento, esta criatura, es característica única del verdadero Evangelio de Jesucristo.

 

En las religiones paganas, o pseudos-cristianas, o semi-evangélicas, no se produce un cambio, una transformación, un nuevo nacimiento, las cosas viejas no pasan y nada es hecho nuevo. El verdadero evangelio de Jesucristo es el único que reconoce la naturaleza caída y corrompida del hombre y la regenera, la transformas y le imparte la vida de Dios, la vida eterna.

 

Esta es la necesidad básica, temporal y eterna del ser humano; es una necesidad urgente del alma. ¡Ser transformado, recibir la vida de Dios!

 

Coloquémonos en las manos del señor como el barro en las manos del alfarero para que el señor nos transforme. El nos pueda hacer una nueva criatura, darnos vida eterna, y hacernos una vasija de “honra, santificado, útil al señor, y dispuesto par toda buena obra” (2 Ti. 2:21). Rinde tu vida al Señor. Para que seas un vaso útil en sus manos, alcanzando también a otros con su favor.

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LA CONFIANZA DE POLICARPO Por: Luis M. Ortiz       (Estudio de Diciembre/2008)

 

Por: Luis M. Ortiz (Fundador del M.M.M.)

Policarpo fue pastor en Esmirna, conocida hoy como Izmir, en Turquía. Probablemente él era el pastor, “el ángel” de iglesia en Esmirna cuando las cartas a las iglesias fueron dirigidas en los capítulos dos y tres del Apocalipsis. Ireneo, un famoso discípulo de Policarpo, escribió que éste siendo joven había conocido y estado en contacto con el apóstol Juan. Policarpo fue el último de los pastores vivientes que conoció a alguno de los apóstoles del Señor. Fue como el eslabón entre la Iglesia Apostólica y la Post-Apostólica. Fue la figura más importante del segundo siglo del cristianismo en el Asia menor. Fue un gran defensor de la sana doctrina, lucho contra los valentianos, unos grupos secretos que reclamaban ser salvos exclusivamente por medio de su misterioso conocimiento espiritual. Combatió a los gnósticos que decían que la encarnación, muerte y resurrección de Cristo, todo fue un fenómeno imaginario que solo tenía valor mitológico.

 El martirio del fiel y valiente Policarpo se produjo en el año 155 D.C. Este documento es reconocido por todos como auténtico.  A continuación un extracto de este relato:

“Cuando Policarpo supo que era buscado, no quería huir de la ciudad, pero en atención a los hermanos, accedió a ir a la casa de una granja cerca de la ciudad. Allí dedicó tiempo a orar por los hermanos y las iglesias, como era su costumbre.

 Mientras oraba tuvo una visión, y vio que su almohada ardía bajo su cabeza. Luego dijo a sus hermanos que con él estaban, que esto significaba que habría de ser quemado vivo. Más tarde llegaron los perseguidores y Policarpo estaba en una habitación alta, desde la cual podía haber escapado, pero no quiso hacerlo, diciendo: “Sea hecha la voluntad de Dios”. Policarpo bajó las escaleras y saludó a sus perseguidores, quienes quedaron impresionados por su tranquilidad (CONFIANZA EN DIOS) y se preguntaban entre sí, por qué arrestar tan venerable anciano. Policarpo ordenó a los hermanos que les sirviera de comer los que ellos quisieran, y les pidió que le excusaran mientras él oraba una hora. Estaba tan lleno de la gracia de Dios que estuvo dos horas orando, y algunos de sus perseguidores se arrepintieron de la encomienda que les fue asignada.

Cuando terminó de orar lo montaron en un asno, y le trajeron ante el jefe de la guardia de la ciudad, quien a su vez lo montó en su carruaje, y lo sentó entre él y el padre de éste, rumbo al procónsul. Entre ambos comenzaron a tratar de disuadirlo de la fe cristiana, y le decían: “¿Qué mal hay en decir que Cesar es el Señor?” Policarpo se mantenía en silencio, (CONFIANDO EN DIOS) pero ante la insistencia de ellos, les dijo: “¡No tengo ninguna intención de seguir sus recomendaciones!” Cuando notaron que era inútil tratar de hacerle cambiar, encolerizados, entre ambos lo lanzaron del carruaje, y se lesionó sus piernas.

Él no se regresó a su casa, sino que siguió hacia la arena (CONFIADO EN DIOS) lugar donde la multitud rugía. Cuando Policarpo entraba en el coliseo, oyó una voz del cielo que le decía: “Policarpo, se valiente”. Algunos cristianos que estaban cerca escucharon la voz. Fue presentado ante el procónsul romano Statius Quadratus. Se le pidió que se identificara, lo cual hizo y el procónsul hizo otro esfuerzo para que cambiara de parecer diciéndole: “Profana a Cristo y te dejaré ir”. Policarpo responde(CON PLENA CONFIANZA EN DIOS): “Por ochenta y seis años he servido a mi Rey, quien me ha salvado, y él nunca me ha hecho mal. ¿Cómo piensa usted que yo pueda blasfemarle?” .

Por qué no persuade a la multitud? – sugirió el procónsul. Policarpo respondió: “A usted yo le hablo, pues hemos sido enseñados a honrar a los príncipes y a las autoridades establecidas por Dios, siempre que nuestra condición espiritual no sea herida. Esta multitud no se merece escuchar ninguna defensa de mi parte”.

El procónsul contestó: “Tengo bestias salvajes y te llevaré a ellas sino te arrepientes”. La respuesta de Policarpo fue: “Tráigalas, nosotros no estamos acostumbrados a arrepentirnos del bien para hacer algo malo”. -Tal vez prefieres el fuego, ya que desprecias las bestias” – replicó el procónsul. -“Su fuego arde por un momento y luego se apaga, pero hay otro fuego del cual usted nada conoce. ¿Qué espera? ¡Haga lo que usted quiera!, - respondió el anciano Policarpo.  Pasmado, Statius Quadratus envió su heraldo al centro del coliseo a proclamar tres veces: “¡Policarpo ha confesado que él es cristiano!”.

La enloquecida multitud comenzó a vociferar demandando que Policarpo fuera quemado vivo, y la demanda de la multitud fue escuchada. Centenares de personas comenzaron a reunir madera, leña y cuanto pudiera ser usado como combustible.

Cuando la pila funeral estaba lista, Policarpo se quitó su ropa, incluyendo sus sandalias. Iban a clavarlo en la estaca, pero él dijo: (CONFIADO EN DIOS) “No me claven. El que me da fortaleza para soportar el fuego, tambien hará posible para mí permanecer en las llamas sin moverme, sin que tengan que clavarme”. De modo que no lo clavaron, sencillamente le ataron las manos detrás de él. Entonces levantando sus ojos al cielo, dijo: “Te doy gracias que me has tenido por digno de este día y hora… te alabo, te bendigo, te glorifico por medio de Jesucristo… Amén”.

Cuando él dijo amén, terminando su oración los hombres a cargo de encender el fuego, procedieron a encenderlo, y una inmensa llama se levantó”.

Este es el reporte del martirio de Policarpo… deja que la fidelidad (LA CONFIANZA) y la firmeza de Policarpo en su martirio sea poderoso sermón sin palabras… un ejemplo grandioso de una fe robusta en el Señor.

CON MI ESPÍRITU   Por: Luis M. Ortiz    (Estudio de Noviembre)

En el libro del profeta Zacarías 4:4, leemos: “Entonces respondió y me habló diciendo: Esta es la Palabra de Jehová a Zorobabel, que dice: No es con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos”.

 

El propósito de estas palabras fue para alentar a Josué y Zorobabel en la gran labor que tenían de restaurar el templo y la nación de Judá después de la cautividad en Babilonia. Les fue dicho a ellos que la verdadera fuente de poder para realizar su tarea no era con ejército ni con fuerza humana, sino con la unción del Espíritu Santo. Y fue precisamente con esa poderosa unción del Espíritu Santo que Josué y Zorobabel realizaron el trabajo. Vivimos en una era materialista. Los valores espirituales están en crisis. Y el vacío que existe en las vidas no puede llenarlo nada material. Porque es con el Espíritu Divino que ganaremos todas las batallas humanas.

 

Revisando someramente las Sagradas Escrituras encontramos que el hombre nada ha podido hacer por sí mismo, por su fuerza, sino que ha sido por el poder del Espíritu Santo de Dios.

 

Bien al principio de la creación, dice la Biblia que: “el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas”. Con relación a la defensa del pueblo, Moisés actuó en su fuerza y mató a un egipcio, pero después ante las grandes manifestaciones del poder de Dios libertando a su pueblo, aprendió que no es con ejército ni con fuerza, sino con el Espíritu de Dios.

 

Con relación al servicio, Nadab y Abiú en su propia opinión y fuerza ofrecieron fuego extraño a Jehová, y por tal acción murieron, y el pueblo aprendió que no es con ejército ni con fuerza, sino con el Espíritu de Dios.

 

Con relación al gobierno del pueblo, Coré actuó en su fuerza humana y se rebeló contra Moisés. Moisés acudió a Dios con el Espíritu de Dios, y la tierra se abrió y se tragó a Coré y los suyos, aprendiendo el pueblo que no es con ejército ni con fuerza, sino con el Espíritu de Dios.

 

Con relación a escoger líderes, el pueblo actuó en su fuerza y concepto humano, pidieron rey y vino Saúl. Ellos querían ser como las otras naciones. Aprendieron ya tarde que el verdadero Rey es Jehová; que no es con ejército ni con fuerza, sino con el Espíritu de Dios.

 

Con relación al origen y permanencia del poder, Sansón confió en su fuerza física, y fracasó vergonzosamente, y aprendió que su fuerza física le venía por el Espíritu de Dios.

 

Todas las profecías de los profetas antiguos no vinieron a ellos por su fuerza humana o intelectual, sino que es como nos dice el apóstol Pedro, “que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo”.

 

En el caso de nuestro maravilloso Salvador Jesucristo, no vino por voluntad humana, sino que fue concebido por el Espíritu Santo, fue bautizado por el Espíritu Santo, ministró con la unción del Espíritu Santo, en su crucifixión fue ofrecido por el Espíritu Santo, en su resurrección fue levantado por el Espíritu Santo.

 

En los apóstoles vemos al Espíritu Santo usando a los grandes escritores en las grandes revelaciones e interpretaciones de la obra de Cristo. Vemos los dones y los frutos del Espíritu Santo en plena operación.

 

En el libro último de la Biblia – el Apocalipsis – encontramos el mismo poder del Espíritu Santo que recorre todas las escrituras, y dice: “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu Santo dice a las iglesias”.

 

Y a lo largo de la historia de la iglesia de Jesucristo, sus grandes victorias han venido exclusivamente por medio del poder, de la manifestación, de la unción, del bautismo, de los dones del Espíritu Santo.

 

En el gran avivamiento de Walex, el poder del Espíritu Santo barrió como un tornado el pecado y la impiedad. El instrumento ungido por el poder del Espíritu Santo lo fue Evan Roberts. La gente confesaba sus pecados, las deudas olvidadas eran pagadas, los teatros se cerraban, hasta los mulos en las minas de carbón se dieron cuenta de la transformación de la gente, pues ya no las trataban con rigor. En cinco semanas 20.000 personas se rindieron al Señor.

 

En las Islas de Hawai otro gran avivamiento del Espíritu Santo sacudió estas Islas en 1837. El hombre lleno del poder del Espíritu Santo lo fue Titos Coan. Las multitudes acudían a escuchar la Palabra de Dios. La gente temblaba, lloraba, gritaba, clamaban por perdón. Un domingo 1,705 personas fueron bautizadas en las aguas, y 2,400 participaron de la Santa Cena. Cuando Coan salió de las islas de Hawai, él mismo había bautizado 11,960 nuevos convertidos.

 

En el año de 1,821 un joven abogado en el pequeño pueblo de Adams, en Nueva Cork se fue al bosque a orar. Allí fue lleno del poder del Espíritu Santo. Éste fue el gran evangelista Charles Finney. Mientras él predicaba el poder de Dios era tan grande que el pueblo comenzaba a gemir y a implorar el perdón de Dios, y él tenía que detener su predicación y dejar que Dios trabajara en esas vidas.

 

El gran predicador Spurgeon, dijo, y citamos:”Si dejamos que el Espíritu Santo selle nuestro ministerio con poder, muy poco significará el talento humano. Los hombres pueden ser pobres y sin preparación intelectual, sus palabras pueden ser hasta mal pronunciadas, pero si el poder del Espíritu Santo está en ellos, el más humilde predicador tendrá más éxito que el más erudito de los teólogos o el más elocuente de los predicadores. Es el extraordinario poder de Dios lo que necesitamos, no es talento humano. Es unción espiritual, no poder mental. Los ministros del evangelio necesitan tener ese poder del Espíritu Santo, porque de lo contrario no son aptos para el ministerio. Aún los propios apóstoles tuvieron que guardar silencio, tuvieron que esperar en Jerusalén, no pudieron comenzar su labor, hasta que fueron llenos del poder del Espíritu Santo”.

 

Amados, en nuestros días el Espíritu Santo desea hacer lo mismo que ayer. La razón porque el mundo no ha sido totalmente evangelizado es por la falta del poder del Espíritu Santo. Es porque generalmente hablando, se estriba más, se depende más de la fuerza humana, de la sabiduría humana, del talento humano, de todo esfuerzo y recurso humano que del glorioso poder del Espíritu Santo. Nos olvidamos que el Espíritu Santo logra más en unos minutos, que todos nosotros en un año de trabajo en nuestras propias fuerzas. Como uno puede servir mejor a Dios y a su obra llenando el corazón del poder y del fuego del Espíritu Santo. Grados académicos no son indispensables.

 

Cuando los cristianos se humillan, consagran sus vidas a Cristo, y reciben este poder del Espíritu Santo, ganan más almas para Cristo en un día que los que pudieran ganar en toda su vida sin ese poder maravilloso. Ésta es una necesidad para todos, y es una promesa para todos, no importa de qué iglesia sea. El estar lleno del Espíritu de Dios es indispensable para vivir una vida triunfante y para llevar mucho fruto en la viña del Señor.

 

LA EXACTITUD DE LA PALABRA DE DIOS     Estudio de Octubre

Por: Luis M. Ortiz 

 

Hace algún tiempo, leí en la prensa diaria un artículo cuyo contenido lo considero mucho más trascendental que el hecho de que el hombre halla llegado a la luna. El título del artículo es como sigue: 2Falta un día entero desde la formación del universo”. Y deseo insertar este interesante artículo, y citamos:

“La historia trata de un día que falta en el tiempo y que descubrió y narró Harold Hill, presidente del Curtis Engine Company de Baltimore, Maryland, y consultor en el programa espacial. El Señor Hill dijo que él creía que una de las cosas más asombrosas que Dios tiene para nosotros hoy, le ocurrió a nuestros astronautas y científicos del espacio en Green Belt, Maryland. Ellos intentaban determinar la posición del sol, la luna y los planetas al pasar cien años y al pasar mil años. Para poder determinar las posiciones futuras tendrían que saber cuales fueron sus posiciones en el pasado.

 

Averiguaron cuales fueron las posiciones durante los siglos pasados y de momento se detuvieron. Las computadoras señalaron que algo andaba mal, o con la información sometida o con los resultados obtenidos faltaba un día en la historia del tiempo. Los científicos estaban confundidos. No había una contestación.

 

Uno de ellos recordó un comentario tocante al sol en la Biblia. Al investigar encontraron en el libro de Josué una oración bastante ridícula para cualquiera con “sentido común”. De acuerdo con las Escrituras, Josué estaba preocupado porque estaba rodeado de sus enemigos y al llegar la noche lo vencerían, como resultado, él le pidió a Dios que hiciera que el sol se detuviera. “pues el sol se detuvo en medio del cielo, y no bajó por casi un día entero” (Josué 10:13). ¡Se había encontrado el día que faltaba!

 

Al regresar las computadoras a la fecha que Josué había escrito la oración, encontraron que sus cálculos casi estaban correctos. El tiempo que había transcurrido para el tiempo de Josué fue de 23 horas y 20 minutos… no fue un día completo. Volvieron a leer las Escrituras y encontraron que decía: “aproximadamente un día completo”. Aún no podían explicar lo que sucedió con los restantes 40 minutos porque al proyectar las órbitas en el espacio este tiempo se multiplicaría.

 

Otra vez la misma persona se acordó de que en algún otro sitio en la Biblia decía que el sol caminó hacia atrás. En el segundo libro de los reyes, capítulo 20, Exequias, en lecho de muerte, fue visitado por el profeta Isaías, a quien le pidió una señal como prueba. Isaías dijo: “Irá la sombra diez grados hacia el frente o hacia atrás”. Exequias respondió: “Es normal que la sombra se mueva diez grados hacia atrás” (2º Reyes 20:9-10). ¡Diez grados hacia atrás son exactamente 40 minutos!...  23 horas y 20 minutos en Josué, además de 40 minutos en el Segundo Libro de Reyes, constituyen las 24 horas que faltan en los cálculos espaciales como el día que falta en el universo”.

 

Amigos, aquí una vez más la ciencia ha tenido que recurrir a la Biblia, la Palabra de Dios, para resolver sus problemas científicos. ¡Es que nada en la vida, en la muerte, en la creación, en el espacio, en el tiempo y en la eternidad halla explicación aparte de Dios y su Palabra! En este artículo mencionado, vemos como la Biblia resolvió el problema científico revelado por las computadoras, sobre la falta de un día entero desde la fundación del mundo. ¡Es que la fuente de la verdadera ciencia es la Palabra de Dios!.

 

En el relato bíblico sobre el origen del universo, del mundo, del hombre, y de la vida en todas sus formas la Biblia repite constantemente una frase, que es, precisamente la clave principal de todas. Esa frase es: “Y dijo Dios”. Esto es, todo vino a la existencia y a la vida por medio de la Palabra de Dios. Sobre esto mismo el apóstol Pablo escribió: “Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la Palabra de Dios” (Hebreos 11:3).

 

LA EVANGELIZACION

 

 Por: Luis M. Ortiz

 

 

 

La rápida evangelización del mundo es la tarea suprema de la iglesia. La mayor parte de sus actividades y esfuerzos deben tener este enfoque. El mismo señor coloca la evangelización del mundo en primer lugar. Veamos:

  • El primer mensaje en el nacimiento de Cristo fue un mensaje misionero (Luc. 2:10)
  • La primera oración que Cristo enseñó a sus discípulos fue una oración misionera (Mt. 6:10)
  • El primer discípulo, Andrés, fue el primer misionero (Juan 1:41)
  • El primer mensaje del Cristo resucitado fue un mensaje misionero (Juan 20:17)
  • El primer mandamiento del crista resucitado fue un mandamiento misionero (Juan 20:21)
  • El último deseo de Cristo en la tierra, fue un deseo misionero (Mt:28:19)
  • El primer sermón apostólico, fue un sermón misionero (Hch. 2:17)
  • La primera venida de Cristo fue una obra misionera (Luc. 4:18-19)
  • La segunda venida de Cristo será apresurada por la obra misionera. (Mt. 24:14)

 

En este mundo toda empresa y actividad humana, sea social, económica, política, tecnológica o científica, está saturada y se mueve con un sentido de urgencia y rapidez. Igualmente para la suprema tarea de la evangelización del mundo, la iglesia debe moverse con rapidez. No esperemos que Dios nos tenga que sacudir de nuestro estado de inercia.

LA MANERA DE VER A DIOS

 Por: Pablo Castro  (08/07/2008)

 Ver a Dios???

Realmente esto resulta lejos del alcance del hombre. La naturaleza humana es débil y caída, inclinada al pecado y por lo tanto limitada a la esfera de la humano. Ahora, Dios es espíritu, el ser infinitamente bueno, del cual sabemos que es manifestado en el Padre y en el Hijo y en el Espíritu Santo. Es un Dios rodeado de gloria y majestad, alto y sublime, habita la altura y la eternidad, cabalga sobre las nubes, inmortal, invisible, sus caminos insondables, no se puede seguir la huella de sus años… Ese es al Dios verdadero, nuestro Dios, mi Dios.

 

Pretender ver a Dios, es humanamente imposible, sin embargo la Santa Palabra de Dios, nos indica la manera de verle:

 

  1. Lo podemos ver a través de sus manifestaciones:

v      Moisés lo vio y oyó en la zarza (Exodo 3)

v      Saulo de Tarso en el camino a Damasco (Hechos 9)

v      En Salmos 19 está revelado

  1. Lo podemos ver a través de su Palabra:

v      A lo largo de la escritura encontramos a Dios (Job 42)

  1. Lo podemos ver a través de su gracia, al buscarle:

v      Isaías llegó al templo y lo contempló (Isaías 6)

v      Jacob en una madrugada lo encontró (Gén 32:29, 30)

  1. Lo podemos ver a través del quebranto:

v      Job fue quebrantado y dice verle (Job 42)

v      (Isaías 6) Revele cómo y cuando ve al Señor

Tenemos que ser quebrantados y morir (figuradamente) para ver Su gloria.

 

Cuando hemos visto al Señor, hemos tenido un encuentro con su presencia, le hemos visto con los ojos de la fe, no seremos los mismos:

v      Jacob fue cambiado en Israel, (Génesis 32)

v      Moisés se sometió en obediencia

v      Job honra a Dios con su reconocimiento y humillación (Job 42)

v      Servicio espontáneo (Isaías 6; Hechos 9)

 

Has visto a Dios? Quieres verle? Amigo, hermano, está muy cerca de ti y dispuesto a manifestarse en tu vida, le necesitas; búscale y experimentarás cambios excepcionales. Él te ama.

 

Dios te bendiga.

 

LA OBEDIENCIA, PRINCIPIO DE EXITO - Junio/12/2008

Por: Pablo Castro.

 

El éxito no es cuestión de suerte o magia. Está condicionado a ciertas exigencias en la vida, en todos los órdenes, tales como en los negocios, en el estudio, las artes, en el matrimonio, en el hogar y obviamente en la vida cristiana, en la cual, hacemos énfasis.

 

Una de las principales causas por las que se fracasa en el Señor, o mejor en la vida cristiana, es por falta de obediencia.

 

En la vida de Abraham encontramos cómo Dios lo tuvo en cuenta para que este lograra bendición en todas las áreas, que alcanzara EXITO - Todo sin lugar a dudas condicionado a la obediencia. Por lo mismo quiero enfocar la Obediencia como principio del éxito.

 

Principio: Base, origen, razón. Lo que es fundamental o causa.

Obediencia: Cumplir la voluntad de quien manda.

--> El éxito de Abraham se resume en los Vs. 2,3 (léalo por favor)

 

 * LA BASE O PRINCIPIO : Vs. 1 Condición para el éxito:

    A. Abandonar el pasado pagano : TU TIERRA - Lo que representa en sentido espiritual tu mundo: Carne, pasiones, caprichos, etc.

    B. Abandonar el modo de vida: TU PARENTELA Tenemos que establecer en dios patrones de vida. Salgamos de la tradición, costumbres ajenas a la vida en Cristo (2 Corintios 5:17).

    C. Abandonar el “yo” personal = TU CASA  Esto va mas allá, a lo muy personal, a lo interno del creyente, a los sentimientos, a todo aquello que está en el yo personal – el ego – (Gálatas 2:20).

 

Esto nos lleva a SEGUIR UN NUEVO DERROTERO – Y EN LA MEDIDA QUE AVANZAMOS EL NOS IRÁ SEÑALANDO PASO A PASO EL CAMINO: “ A LA TIERRA QUE YO TE MOSTRARÉ”.

 

Esto básicamente fue lo que llevó al “Patriarca del éxito”, su obediencia basada en la fe. Abraham identificó claramente “AL QUE MANDA”, supo conocer quién era Dios, por lo que creyó que se debía someter a Su voluntad, a Sus preceptos.

 

El gozo y la victoria en la vida cristiana está en la obediencia a Dios: (Deuteronomio 6:3,24; 11:27; 12:28; 30:8-11. Hebreos 4:6,11).

 

El nivel de tu obediencia indica el nivel de tu rendición (Humildad), amor (Entrega), fe (confianza), seguridad (estabilidad) – señala lo que está en tu corazón.

 

Si alcanzarás en tu vida cristiana el éxito, será por tu obediencia a Dios y su Palabra.

 

Identifica al que manda.    ¡Dios te bendiga!

  

EN LA CASA DEL ALTISIMO (Lc 6:1-5)

 Por: Pablo Castro

Existen mucxhos lugares de importancia para el ser humano, tales como los planteles de formación intelectual, los centros internacionales de recreación, para otros los gimnasios o centros de deportes, las maravillas del mundo e inclusive sitios donde se dieron hechos históricos en el mundo, como en nuestro país y lugares donde se rigen muchos destinos de las naciones y potencias mundiales.

 

“Pero ninguno como la casa de Dios”

 

La historia nos habla de un hombre muy importantes: Pastor de ovejas, músico e inventor de instrumentos musicales, soldado guerrero, rey estadista, salmista y escritor sagrado – y de este hombre se nos revela, cómo para él era imprescindible LA CASA DE DIOS – a juzgar por sus expresiones tales como las de los salmos 122:1-9; 133:1; 27:4-6.

Nuestro adorable salvador lo reconoce así – Texto citado (Lc. 6:1-5)

 

v     Como entró?

1.      Conciente de su necesidad, aún como líder

2.      No ignorando el estado de sus hombres (Familia, Hogar, Iglesia)

3.      Con seguridad de encontrar respuesta y solución – Acto de fe

4.      Con una actitud reverente y sumisa, dispuesto a responder a la exigencia divina sobre la santidad (1 Samuel 21) Mirar Salmo 100

 

Para David era lugar de escape, refugio y solución, lugar de adoración, santidad y comunión. Esta experiencia de Dios marcaría su compromiso con Dios y su causa = Que importante la Casa de Dios.

Agradecemos por estos medios avanzados en comunicación, y muchos son orientados en su vida cristiana, sin embargo no podemos sustituir la Casa de Dios por nada, pues es Palabra de Dios, cuando se nos dice u ordena que debemos congregarnos.

 

v     Que encontró?

1.      Panes de la presencia: Representa la insustituible Palabra de Dios, Provisiones del cielo, capacidades espirituales tales como los dones, talentos, ministerios etc. En la verdadera Casa de Dios, no hay pan común – pan con “levadura”, con hipocresía, con humanismo, con materialismo, con “piedras” o “puyas”.

Dios no quiere pan común, oración común, alabanza común, adoración común, profecías común, comportamiento común, habla común, danza común, No – Dios quiere que en su casa se marque la diferencia, en Cristo somos diferentes – tu vida no es común, si te alimentas de ese PLAN ESPECIAL. Eres linaje escogido, por eso no eres del común… David compartió con los que estaban con él – qué es lo que das o llevas a los tuyos?

2.      Espada: Nos relaciona con lo espiritual. Pan = Te llena, te alimenta, sostiene, vitaliza, conforta. La espada nos habla de guerra, de batalla. Adiestramiento contra el enemigo – recibimos en la Casa de Dios, preparación espiritual para atacar y defendernos de los dardos del maligno. Recibimos espada – autoridad, poder, unción, libertad.

v     De la casa de Dios, no podrás salir como entras -  saldrás saciado y para dar a otros, saldrás con disposición de ánimo para batallar y librar los tuyos con epoder del Espíritu. Recuerda, los más grandes hombres de Dios en la Biblia, estuvieron ligados o íntimamente relacionados con LA CASA DE DIOS…

v     Salmos 92: 3: “Plantados en LA CASA DE DIOS, en los atrios de nuestro Dios florecerán”.

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EL PECADO DE LA INCREDULIDAD

 Por: Pablo Castro

 

Números 13:32-33

 

Dios ha dotado al ser humano con la capacidad de creer, con capacidad de fe. Al nacer venimos con esa capacidad, por eso es que todo niño cree, confía… pero en la medida en que crece, su entorno procura destruir esa fe o ese creer…

 

Satanás utiliza sus artimañas e instrumentos para sembrar ,la duda, la incredulidad.

 

La duda es la incertidumbre o suspensión del juicio ante dos proposiciones. Incredulidad = Repugnancia o dificultad de creer algo.

Esto ante la presencia de Dios es pecado. Romanos 14:23, señala que todo lo que no proviene de fe es pecado.

La incredulidad pretende decir que Dios es mentiroso. Es el engendro de un corazón pecaminoso y depravado.

 

En la vida del pueblo de Israel encontramos más de un ejemplo de este caso y el texto bíblico de hoy nos muestra el PECADO DE LA INCREDULIDAD. Veamos lo que es y lo que hace… como afecta, destruyendo progresivamente…

 

  • Ciega = 13:31 Quita la visión de Dios. Impide ver lo que Dios puede hacer y está haciendo (San Juan 12:38) Israel dejó de ver la tierra prometida. Se empiezan a perder los anhelos, los sueños… y esto…
  • Infunde Desaliento = 14:2-4 Ya no hay motivación. Se manifiesta una condición interna de cansancio y fastidio. El desaliento es una consecuencia de la incredulidad y un arma poderosa de Satán, para destruir aún al más fuerte.
  • Incita a la Rebelión = 14:4-10 Empieza a tomar control de las emociones y nos convierte en personas o creyentes obstinados, tercos, duros. Perdemos toda sensibilidad – 14:10 y 2° Reyes 17:14. De todo hablamos y todo nos parece mal.
  • Se produce desprecio por las cosas de Dios = 14:31-36 No engrandecemos a Dios ni a su obra, más bien se ridiculiza el evangelio, se ataca, se señala con desprecio. No se le da importancia… al culto, a los milagros, a la adoración, a la santidad, al mensaje, a la oración, etc. etc.

 

Y vamos de mal en peor – un abismo llama a otro, miremos en quinto lugar:

 

  • Cierra Puertas = 14:23 (Romanos 11:20; Marcos 6:5-6) Oh! Qué triste. La incredulidad nos impide que Dios obre en nuestro favor, y aunque Dios quisiera hacerlo, no puede. Qué puertas se le han cerrado por una actitud de poca fe?

 

Y en último lugar-

  • Quita la vida= 14:37.  Todos los incrédulos quedaron postrados en el desierto.

Produce enfermedades. Carcome como plaga.

San Juan 3:18 El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. 

Apocalipsis 21:8 Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda

 

Amigos míos, levantémonos del asiento de la incredulidad, para caminar en la fe, y obtendremos la victoria de Canaán – de la tierra que fluye leche y miel. Números 14:24, 30, 38. Adelante!

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INSTRUMENTOS DE VIDA

 

 

Por: Pablo Castro A. 

 

Texto Bíblico: Éxodo 1:14-17

 

Introducción: Dios es el Dios de los recursos, nunca deja un propósito a medias, siempre ha cumplido sus promesas y planes, con las naciones, con la iglesia, con los hogares y con individuos. Ahora bien, para todo ello se vale de INSTRUMENTOS, de medios por los cuales lleva adelante y a buen término sus santos propósitos. Esos instrumentos pueden ser el tiempo, las circunstancias, el dinero, inclusive, instituciones y sobre vidas, hombres y mujeres que se colocan o ponen en las manos del Señor.

 

A lo largo de la Biblia encontramos como muchos vinieron a convertirse en Instrumentos de Vida, para cumplirse el plan perfecto de Dios en naciones y personas individualmente hablando.

 

Tenemos en el texto anotado uno de esos ejemplos, veamos:

 

  1. El pueblo de Israel amenazó de ser extinguido – Éxodo 1:10,11,13,14.

El faraón de turno da sentencias en contra del pueblo escogido por Dios, para que por él viniera el Salvador del mundo. Sin embargo Israel tenía la Promesa Divina y Dios triunfaría. No temas, Dios te ha dado una Palabra, Él la cumplirá, a pesar de las amenazas del amigo, del pariente, del banco, del vecino, del abogado, de la ciencia, etc. Lee Romanos 8:33-37

  1. Entran en la escena bíblica los Instrumentos de Vida. – Éxodo 1:15-17

Estas dos mujeres estuvieron del lado de Dios y fueron canales de vida, de bendición y prosperidad. He aquí dos cualidades sobresalientes de quienes son o serán Instrumentos de Vida:

v  Versículo 17a = Temieron a Dios

El principio de la sabiduría es el temor de Jehová (Prov. 1:7)

Este es un elemento esencial de quien sirve a los propósitos de Dios. Nos habla de respeto y reverencia a Dios, de quien tiene conciencia del verdadero Dios y no vivirá a espaldas de Él. Esto es una vida consagrada a Dios.

v  Versículo 17b = y no hicieron como les mandó el rey de Egipto.

Lo que significa que no siguieron el “sistema imperante” del momento. Quieres ser Instrumento de Vida? Marca la diferencia! No tienes que ser ni hacer como los demás, sé tu mismo según el diseño divino que encontramos en la Palabra.

¿Qué sistema impera? El del odio, la guerra, maldad, desenfreno, vicios, música estridente y malsana, modas extravagantes, desviación sexual, pornografía, abortos, infidelidad conyugal, fornicación, adulterio, sexo libre, delincuencia etc.

Levántate y con el temor de Dios, vive diferente, se diferente, honra a Dios.

v   Se convirtieron el Instrumentos de Vida – preservando a los pequeños – eso sí – preservemos lo bueno, las buenas costumbres, el perdón, amor, unidad, comunión, preservemos la alegría, el gozo, la paz.

 

Recuerda: Éxodo 1:20,21 – Los Instrumentos de Vida están bajo la cobertura de Dios – Él sabrá recompensar tu obra y pondrá a tus enemigos debajo de ti.

 

Hoy el Señor Jesús te invita a que vengas a ser Instrumento de Vida, en tu iglesia, en tu barrio, en tu casa, en tu barrio, en tu casa, en tu empresa o trabajo, en tus Estudios o lugar de estudios… lleva vida y no muerte. Dios te bendiga.

 

JEHOVÁ PROVEERÁ

 Actualizado: Marzo 28 de 2008

Por: Pablo Castro

" Y llamó Jehová el nombre de aquel lugar, Jehová proveerá. Por tanto se dice hoy: En el monte de Jehová será provisto" (Génesis 22:14)

Amados, nuestro Dios es Todopoderoso, independientemente soberano, es absoluta la soberanía de Dios (Salmos 115:3; 135:6). Es poderoso en fuerza; nadie podrá sujetarlo o presionarlo a hacer la voluntad humana. Sin embargo, podemos entender que según la Palabra, el creyente, el hombre, puede estimularlo para que actúe u obre para su bien.

En la vida de Abraham tenemos este ejemplo, de donde se conoce este nombre de Dios: Jehová Jireh = Jehová proveerá, y de aquí se desprende que Él es el Dios que suple, facilita y provee para las necesidades del ser humano. Cuanto estimuló Abraham a Dios?

  • POR SU OBEDIENCIA:  Estuvo dispuesto a someterse a la voz y palabra de Dios, sin reusar o cuestionar su designio. Se le dijo toma a tu hijo, Isaac, ve al monte que te diré y ofrécelo - Obedeció sin contradicción.
  • POR SU ADORACIÓN: Reconocía la soberanía de Dios, por lo tanto caminó en la dirección correcta señalando que estaría en el monte "adorando" (Génesis 22:5), de esta manera exaltaba a Dios y le daba el lugar merecido en su vida. La verdadera adoración es un estilo de vida.
  • POR SU CONFIANZA: Abraham le creyó irrestrictamente a Dios. Hombre de fe. Estaba seguro que Dios no le haría ningún daño, confiaba plenamente en Él. Dependía de Dios.
  • PORQUE ESTUVO EN EL LUGAR INDICADO: 
    • En el monte de Jehová (Gén 22:3-9) 
    • Hay un lugar de Dios para  tu vida.
    • Vivir bajo la cobertura divina (Salmo 91)
    • Significa someter nuestra voluntad a Dios.
    • Abandonar nuestros conceptos y posiciones humanas.
    • Rendir nuestros sueños, sentimientos, ilusiones y pasiones (Isaac)

... Y entonces... en el monte de Jehová será provisto - Jehová Proveerá

  1. Mayor Claridad
  2. Orientación correcta
  3. Paz y gozoen el corazón de Abraham
  4. Galardones (Padre de la fe)
  5. Liberación para Isaac
  6. Restitución
  7. Revelación 

 En el monte de Dios hay provisión espiritual: Palabra, mensajes, dones,ministerio, fortaleza,unción, poder, gloria, libertad, sabiduría  etc.

Tu provisión está en Dios, para tu vida, para tu familia, tu matrimonio, tu iglesia... sube al monte por la obediencia, la adoración, la fe o confianza Y JEHOVÁ TE PROVEERÁ mucho más de lo que esperas (Fil. 4:19).

GRANDE RUINA

 Por: Pablo Castro

 Leemos: Lucas 6:49 “Mas el que oyó y no hizo, semejante es al hombre que Por: Pablo Castrodificó su casa sobre tierra, sin fundamento, contra la cual el río dio con ímpetu, y luego cayó, y fue grande la ruina de aquella casa”

 

Ruina se define como la destrucción de una cosa –desastre, caída, devastación y pérdida total; cosa que nadie jamás desearía. Es natural buscar los medios o metodología para no llegar a tal condición, sin embargo hoy por hoy vemos RUINA y más RUINA: Hogares, matrimonios, relaciones, en los sentimientos, sueños, en lo laboral, lo intelectual, económico, social, moral y en lo espiritual.

 

 

No obstante el propósito de Dios es firme, en cuanto a su deseo de que seamos “edificados y que edifiquemos”, pues hemos sido llamados a prosperidad en todo orden, no a GRANDE RUINA.

 

Tenemos a nuestra disposición medios de gracia, dados o puestos por Dios, por los cuales podemos alcanzar el éxito, grandes triunfos, tales como el Espíritu Santo, la Palabra de Dios, el mensaje predicado, la iglesia, la comunión, la oración, el ayuno, etc.

 

El texto citado nos señala a un hombre, que tenía, igual que el primero, (Versículo 48), todo lo necesario para edificar y aumentar su haber, lo que poseía, pues al inicio de su jornada en pro de edificar, no estaba en ruina. Este tenía CAPACIDADES Y HABILIDADES, TALENTOS Y CONOCIMIENTO, MATERIALES Y HERRAMIENTAS, TIEMPO Y DINERO, CONSEJO Y ORIENTACIÓN. Lamentablemente todo esto se perdió, no permaneció ni aumentó – grande fue la ruina.

 

Formulemos la siguiente pregunta: ¿Por qué se llega a tal condición – de Grande Ruina?

La respuesta está en el texto bíblico:

1.      “NO HIZO” según lo aconsejado:

Ignorar la enseñanza lleva al hombre al fracaso. Recordemos al Rey Saúl, quien hizo todo a su manera, tanto en lo referente al sacrificio, como con la guerra contra Amalec. (1ª Samuel 13 y 15). “Retén el consejo, no lo dejes, Guárdalo, porque eso es tu vida” (Prov. 4:13).

2.      “SIN FUNDAMENTO”

Edificó sin fundamento, ¡que peligro! El fundamento o cimiento es lo primero y esencial en toda construcción. De allí depende el tiempo de durabilidad y la edificación misma. Edificar sin fundamento, es hacerlo sin formalidad, dejando los principios establecidos, en lo moral, familiar, espiritual. Edificó sin la debida seriedad y responsabilidad. Cual o quién es tu fundamento?

3.      “NO CANALIZÓ” cada uno de sus recursos

Los usó a su manera y fueron desperdiciados. Fue autosuficiente no teniendo en cuenta la enseñanza. ¿Has buscado la forma correcta de usar tus recursos?

4.      “TOMÓ” el camino más corto

El más fácil, quiso ahorrarse tiempo, energías, trabajo, esfuerzo, etc. Tomó el camino del facilismo. Tu éxito y prosperidad en cada área de la vida exige un precio. Josué 1: Como estas.

 

Este hombre no midió las consecuencias, no miró a futuro, vio solo el presente, el hoy. Que triste ignorar el día de mañana.

Este versículo termina tristemente, pues cuando le sorprendió el río (la tentación, la prueba) cayó (no soportó, no resistió, falló) y fue Grande su Ruina (tristeza, pérdidas, lloro, vergüenza, miseria).

 

Amado hermano y amigo, no debes estar en “ruina”, puedes evitarla teniendo en cuenta el mensaje de Dios, viviendo según la Palabra, aunque te cueste un “precio” alto. Si has caído en ruina espiritual, familiar o económica, recurre hoy a Cristo, Él te orientará, te ayudará y te levantará, para que no sigas con Grande Ruina. Hoy es tu día, tu día de victoria. Amén. 

 

4 PASOS DE UNIDAD

 

Por: Pablo Castro

Lucas 5:17-20

“17Aconteció un día, que él estaba enseñando, y estaban sentados los fariseos y doctores de la ley, los cuales habían venido de todas las aldeas de Galilea, y de Judea y Jerusalén; y el poder del Señor estaba con él para sanar. 18Y sucedió que unos hombres que traían en un lecho a un hombre que estaba paralítico, procuraban llevarle adentro y ponerle delante de él. 19Pero no hallando cómo hacerlo a causa de la multitud, subieron encima de la casa, y por el tejado le bajaron con el lecho, poniéndole en medio, delante de Jesús. 20Al ver él la fe de ellos, le dijo: Hombre, tus pecados te son perdonados.”

 

En el pasaje bíblico leído, encontramos que:

  1. LA UNIDAD DEMANDA “PROPOSITOS”                ¿QUÉ HAREMOS?
  2. LA UNIDAD DEMANDA “DETERMINACION”         ¿PARA QUE?
  3. LA UNIDAD DEMANDA “SUPERACIÓN”               ¿QUÉ PODEMOS LOGRAR?
  4. LA UNIDAD DEMANDA “FE”                                  ¿QUÉ ALCANZAREMOS?

 

Veamos estos 4 pasos:

  1. UNIDAD DE PROPOSITO: Su propósito era llevar al paralítico a los pies de Jesús. Tuvieron que establecer una unidad, un camino, un solo sentido para llevar a cabo este propósito.
  2. UNIDAD DE DETERMINACIÓN: (v.18)  “…traían en un lecho a un hombre que estaba paralítico…”  Esta determinación tenía un fin, ya no solo era traer al paralítico, sino que había un fin: “…procuraban llevarle adentro y ponerle delante de él (Jesús)…”  Eran muchos los involucrados mas solo 4 se determinaron a subir al techo hasta ponerlo delante de Jesús. Muchos oramos, ayunanamos… pero solo acompañamos, mas no estamos dispuestos a rendir nuestra comodidad. Cuando estamos determinados, estamos dispuestos a sacrificarnos.
  3. UNIDAD DE SUPERACIÓN: (V.19)  Pero no hallando cómo hacerlo a causa de la multitud, subieron encima de la casa, y por el tejado le bajaron con el lecho…”  Llegaron a un punto donde la unidad encontraba un gran obstáculo. Ya estos hombres habían traído al paralítico desde su lugar de origen, más ahora la multitud impedía su propósito inicial. Cuantas veces hablamos de comunión, pero en la práctica… no hay tal. ¿Qué unidad de superación tenemos? ¿Cómo sacaremos la obra adelante? ¿Cómo nos estamos esforzando? Ellos idearon la forma de hacerlo: “…poniéndole en medio, delante de Jesús.”
  4. UNIDAD DE FE: (V.20) “…Al ver él la fe de ellos…”  Esta fue una fe unida que provocó un milagro. Jesús le dijo: “tus pecados te son perdonados.”  Nuestra fe unida puede hacer grandes cosas. A través de la historia, hemos visto que la fe de 1 solo, ha movido la mano de Dios; que no sea la fe de 1 solo, ni de 4, sino la de todos nosotros… esta fe mueve el corazón de Dios para traer sanidad y perdón.

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